A veces pienso que morí al conocerte. Cuando cae la noche y desaparecen las nubes es solo tu deseo de mostrarme las estrellas, la nieve se calienta a cada paso por donde tu caminas y los días se hacen más largos según tus ganas de verme las pupilas.
En la nube del sexto cielo se ve el mundo tan diferente...
El paraíso no debe de estar demasiado lejos de ti.
4 comentarios:
Quizá está en tus manos.
Está en el hueco de su hombro en el que apoyas la cabeza al abrazarle.
Tampoco creo que yo esté demasiado lejos del paraiso cuando estoy a su lado.
Yo creo que, más que morir, naciste de nuevo =)
Un beso, guapa.
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