Los amaneceres fueron nuestra cueva cuando cayó la noche
Lluéveme con rayos, atácame con nubes, y si quieres vísteme con nieve blanca.El sol consigue desnudarme las entrañas en primavera pero la niebla nunca enfría nuestro aliento. Los amaneceres fueron nuestra cueva cuando cayóla noche; pero esta noche, mis estrellas bajaran para observarte si me extrañas. Mi locura no encontrará ráfaga de viento capaz de navegarla entre tus mares de sueño bajo la luna y hasta ahora, tus susurros sonaron demasiado lejos.
Las gotas de la noche han desbordado su caudal, fluyen dentro mío, nuestro, de los dos.
El corazón es el último órgano en rendirse, continua latiendo incluso cuando esta separado del organis- mo, incluso cuando te abandona la persona amada, incluso cuando ya no quieres sufrir más.
Ella es equilibrista en el mundo de ilusiones; siempre quiso tener los pies bajo la tierra mojada y que en las noches la lluvia fuera su perfume. Es tímida a lo desconocido, terriblemente sensible, amarga para los que la odian pero siempre guarda una sonrisa para aquellos que la quieren. Sincera, educada, positiva, ñoña y muy romantica. Rara vez muestra quien es, pero siempre lo que siente. Madura, conformista y responsable. Dicen que su mirada logra mostrar lo que no hacen sus palabras. Tolerante, impaciente, exigente consigo misma, celosa, callada, comprensiva, con una mente esperanzadora. Es indescriptible, le incomoda la gente pero odia sentirse sola. Le encantan los besos en invierno, el azul, capturar momentos, la nieve fría acariciando su piel, los viajes, el mundo, la sal, los tés de frutas, leer. Esta llena de vitalidad y con motivos para ser feliz.
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